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martes, 10 de agosto de 2010
La Comunidad de los Elfos: Capítulo 5
Capítulo 5: La Casa de Elu Thingol

Donde Thingol se niega a que los Noldor salven al mundo (de nuevo?) y reúne a sus mejores sindar para crear, como no, una Comunidad del Anillo paralela.

* * *


“¿Acaso vamos a dejar en manos de los Noldor la protección de la Tierra Media? ¿Os habeis dado cuenta de que todas y cada una de las malditas Comunidades del Anillo que se han formado consisten única y exclusivamente en Noldor?” el rey de los Sindar gritó. “Pues no nos van a dejar atrás! Mablung, tráeme mi espada, Aranruth!”.

“Como deseeis, mi señor” dijo Mablung el de la Mano Pesada.

“Aquí dice que harán falta nueve caminantes para enfrentarse a los nueve jinetes del mal” apuntó Daeron, que no podía retirar sus ojos de la clara y hermosa caligrafía de Elrond Medio Elfo.

“¡Dejadme ir a vuestro lado!” dijo Beleg Arcofirme. “Fui incapaz de completar mis deberes cuando tuve aquel infortunado incidente con Turín, pero ahora os probaré mi lealtad combatiendo a vuestro lado.”

“Eres más que bienvenido, Capitán de los Guardianes de mis fronteras” dijo Thingol. “Mablung también lo es. Y lo será Daeron, pues como erudito nos instruirá en esta búsqueda.”

”Los elfos del Bosque Verde no tenemos suficientes gentes a las que enrolar para unirse a nuestra Comunidad, y tampoco queremos unirnos a los Noldor. Déjanos unirnos a vosotros, Rey Thingol” dijo Oropher, con una pasión inusitada para un sinda.

“Yo iré con mi padre” añadió Thranduil. “Y mi hijo vendrá con nosotros también”.

”¿Yo?” dijo Legolas. “¡Pero si ya formo parte de otra Comunidad del Anillo, otra mucho más heterogénea!”.

“Cierto. Aquí dice que los nueve caminantes pueden ser elegidos entre cualquiera de los pueblos libres de la Tierra Media: Elfos, Enanos y Hombres. Esto asumiendo, claro está, que hubiera una pareja de hobbits en la Comunidad.”

“¿Enanos?” escupió el rey Thingol. “Antes muerto que viajar con un enano!. Son ambiciosos, groseros y se atrevieron a pedirme, a mí, el Nauglamír!”.

”¡No todos los enanos son así!” se quejó Legolas.

“Yo también tengo mis prejuicios contra los Enanos por todo lo que os hicieron, mi rey” dijo Celeborn, también llamado Teleporno, mientras se inclinaba en una reverencia, “pero uno de ellos demostró su valía y buen corazón en la Última Guerra del Anillo. Mejor haríais retirando vuestras ásperas palabras, pese a que sin duda alguna os sobran razones para hablar así.”

”Yo hablo como Elu Thingol, Señor de Beleriand, cuya vida comenzó junto a las aguas en Cuivienén incontables años atrás, cuando nuestra gente despertó” dijo Thingol, “Y no retiraré lo que he dicho de los Enanos.”

“Pues entonces no me uniré a vuestra Comunidad” contestó Legolas que, tozudo como un enano, cruzó los brazos.

Thranduil le golpeó en la cabeza con la mano. “¡Sé mas respetuoso con el Rey de los Sindar!”.

Oropher le dió con el codo en un costado para que se comportase. “El Rey Thingol vale más la pena que todas las otras Comunidades juntas.”

“Me uniré a la Comunidad” aseguró Celeborn, y añadió con una dulce sonrisa, mirando tiernamente al hijo de Thranduil “Y haré lo que pueda para calmar el genio de Legolas.”

Legolas puso una cara de horror como si hubiera visto al Daño de Durin. “¿De qué estáis hablando, Señor de Lórien?”.

Daeron se aclaró la garganta. “Me temo que aún nos falta uno más, mi Rey. Solamente somos ocho.”

”Hmmmm. Déjame ver si mi hermano quiere venir” contestó Thingol.

”Creo que está junto al estanque, jugando con los patos” señaló Beleg, y marcharon a los jardines. Ciertamente, allí estaba el hermano de Thingol, tranquilamente jugando con las aves.

”Elmo, necesito que te unas a la Comunidad del Anillo” le dijo Thingol.

Legolas empezó a reirse histéricamente. “¿Elmo? ¿Se llama Elmo?”.

”¿Qué pasa?” le preguntó Celeborn, súbitamente encolerizado. “Es mi abuelo, ¿sabes?”.

“Oh, perdonadme, Señor de Lórien. Mi Compañía incluía Hombres y entre los Hombres existe también un Elmo.” explicó Legolas. “Y... ¿no era Ernie el que jugaba con los patos?”.

(N. del T.: Elmo y Ernie son Epi y Blas en la versión anglosajona de Barrio Sésamo).

”¿Se va a estar riendo durante todo el viaje?” preguntó Elmo.

“¡No! ¡Por supuesto que no, Principe!” le contestó Thranduil, mientras daba otro codazo a Legolas.

“De acuerdo. Entonces me uniré a vuestra Comunidad. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que me fui de aventuras” asintió Elmo.

“¡Excelente!” Thingol levantó Aranruth y anunció, “¡Seremos la Comunidad del Anillo!”.

“¡Este momento es tan alegre que siento ganas de cantar!” dijo Elmo. “Esta es la canción, la-la-la, esta es la canción de Elmo, la canción de Elmo, de Elmo la-la-la. A Elmo le gusta cantar, la-la-la, y escribió esta canción, esta canción, la canción de Elmo, la-la-la.”

Y pese a que este fue uno de los momentos más importantes para la historia de los elfos desde que Bilbo visitase por primera vez Rivendel, Legolas cayó al suelo, riéndose como un mortal, al oir la canción de Elmo y su intérprete. Quizá no había sido tan malo tener que unirse a esta Compañía, después de todo. Aunque no habían Hombres o Enanos o Hobbits, el grupo prometía ser divertido.


* * *


Próximo Capítulo:

Capítulo 5: La Casa de Gil-Galad ( y II )

Donde Gil-Galad empieza a cansarse porque Círdan no aparece, Elrond contemporiza y aparece un nuevo clon, con lo que la Comunidad queda completa.

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Escrito por: Antonio Salmerón a las 17:18 | 0 Comentarios
 
     
 
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