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lunes, 20 de julio de 2009
La Comunidad de los Elfos: Capítulo 3
Las Doce Casas de Gondolin

Donde Glorfindel, noldo ignorado por los cineastas donde los haya, reunirá a las Casas más renombradas de Gondolin y a sus capitanes para fundar otra Comunidad del Anillo.

* * *

”¿Has oído eso?” dijo Glorfindel, indignado. “Incluso si escogieran un Señor de los Elfos como yo, no podrían asaltar la Torre Oscura o abrir el camino que lleva al Fuego. ¡Yo les enseñaré!”.

“¿No fuiste tu el primero en encontrar al Portador del Anillo? Y Asfaloth no es menos rápido que los caballos de Valinor” dijo Ecthelion. “Si he entendido correctamente todo cuanto se ha dicho, creo que la empresa está destinada a ti, Glorfindel, y si tú no encuentras el camino para llevarla a cabo, nadie lo hará. Ha llegado la hora de los gondolindrim, que se levantarán en su silenciosa ciudad para sacudir las torres y concilios de los grandes. Pero esta es una carga pesada. Tan pesada que no se puede dejar caer en otro. No la dejo sobre ti. Pero si la tomas libremente, te diré que tu decisión es correcta”.

Galdor explotó entonces. “¡Pero seguramente no enviarás al Señor Glorfindel solo!”.

“Ciertamente que no, Galdor, pretendo ir con él” dijo Ecthelion de la Fuente.

“Entonces seré el tercero” dijo Galdor del Árbol. Y sacó su porra tachonada de hierro para que nadie tuviese nada que objetar. Nadie lo hizo.

“¡Cuenta con mi espada!” Dijo Egalmoth del Arco Celestial. Desenvainó su espada de hoja curva y la dejó junto a la porra de Galdor.

“¡Y cuenta con mi arco!” Declaró Duilin de la Golondrina.

“¡Y con mi hacha!” Dijo Penlod el Alto.

“¡Y con mi maza!” Rog del Martillo Iracundo se puso en pié junto a los otros.

“Con esto, somos siete” dijo Penlod el Alto, Señor del Pilar y la Torre de Nieve. “Como siempre, parece que faltan dos para elegir.”

“Salgant es un cobarde, y Maeglin un traidor” dijo Rog.

“Aprecio vuestra ayuda, amigos” dijo Glorfindel, “pero soy el Señor de la Casa de la Flor Dorada, no el Rey de Gondolin. Nos hace falta Turgon o incluso Tuor, pero Tuor e Idril han salido a navegar con Voronwë por el este”.

“¿No dijo Mithrandir una vez, hace mucho, que en esta empresa sería mejor confiar en la amistad que en la sabiduría?” dijo Echtelion, sonriendo, mientras ponía su mano en el hombro de Glorfindel. “No necesitamos un rey, solo amistad y coraje. Nos faltan dos por encontrar. Buscaré entre los miembros de mi casa a aquellos que me parezca bien enviar. Quizá Elemmakil”.

“Y Legolas el de la vista larga será el noveno” dijo Galdor.

Glorfindel miró a su alrededor y encontró las ansiosas caras de los gondolindrim. Su sonrisa le iluminó el rostro mientras desenvainaba la espada, que brilló con un resplandor dorado a la luz del sol, reflejando su propia armadura de oro. “¡Muy bien! ¡Seremos la Comunidad de Gondolin!”.

”Del anillo” le rectificó Ecthelion, que desenvainó su plateada espada y, pulcramente, enganchó con ella la de Glorfindel para colocarla junto a la porra de Galdor, la espada curva de Egalmoth, el arco de Duilin, el hacha de Penlod y la maza de Rog. Le echó una mirada a Elemmakil, quien rápidamente desenvainó su espada y la unió a la de su señor. Legolas no fue menos lento y puso su arco sobre la pila. “Intentalo de nuevo, querido Glorfindel”.

“Seremos la Comunidad del Anillo!” dijo Glorfindel. “Ahora, ¡a Mordor!”.

* * *

Próximo Capítulo:

Capítulo 4: La Casa de Gil-Galad ( I )
Donde Gil-Galad y Elrond, que sienten que les han dejado de lado, deciden crear una Comunidad del Anillo alternativa.. y un tanto medio-élfica, a falta de elfos enteros.

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Escrito por: Antonio Salmerón a las 13:35 | 0 Comentarios
 
     
 
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