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viernes, 19 de junio de 2009
La Comunidad de los Elfos: Prólogo
"La Comunidad de los Elfos" es un relato surgido por el año 2003 por un desconocido que se hace llamar Círdan. Un año después, el usuario Maedhros subió la historia a la lista de correo de la UAN. Éste compiló los fragmentos, escribió el prólogo y tradujo al español de España.

Ahora, para que la historia no caiga en el olvido, reproduciré esta historia para vosotros. Os dejo con el prólogo, que a pesar de su estilo sobrecargado introduce perfectamente a la historia.


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Prólogo.

Y dicen las crónicas de antaño que cuando la Cuarta Edad del mundo había visto pasar miles de años y las gentes de la Tierra Media vivían en paz, Mandos abrió las puertas de sus estancias y todos los elfos que allí quedaban fueron liberados, y Tol Eressëa se deslizó hacia el oeste hasta unirse a las tierras de los Valar, y aquellos que vivían allí abandonaron la isla y de nuevo se unieron a sus hermanos. Durante años y años, los elfos vagaron por las brillantes costas del Reino Bendecido, y la mayoría volvieron a sus hogares (los calaquendi, aquellos que los abandonaran para emprender el exilio en la Tierra Media) o fundaron nuevas ciudades (los moriquendi, los recién llegados desde el Este). Pero algunos languidecían y echaban de menos las tierras al otro lado del mar, y las aventuras que allí habían vivido, y sus reinos perdidos. Y esperaban que la Dagor Dagorath los sacara de su letargo. Pero ésta no llegaba, pues Morgoth no había sido liberado ni había podido escapar de la vigilancia de Eärendil. Y las espadas de los elfos se enmohecían y sus dueños desesperaban.

Pero llegaron nuevas a Aman de los Pueblos Libres de la Tierra Media, y se decía que una sombra había aparecido y entrado en Mordor en secreto, y el Monte del Destino comenzó a escupir fuego de nuevo, y ejércitos de orcos marchaban libres por las tierras del sur, desde Eriador hasta las Tierras Asperas más allá de las Montañas Nubladas. Y un día las puertas de Minas Morgul se abrieron y nueve jinetes ataviados de negro partieron hacia el oeste, y cruzaron los Vados del Isen, y siguieron hacia el norte.

Fue entonces que la inquietud alcanzó los corazones de los elfos que vivían al otro lado del mar, en Aman, y clamaron a Manwë Súlimo: “Oh rey, a quien todos los pueblos son caros! No mostrarás ahora piedad alguna por los elfos que quedan en la Tierra Media?”. Pero Manwë calló y los elfos regresaron a sus casas, y la inquietud creció en ellos, y no pocos murmuraron que los Poderes no cuidaban de los suyos, pues abandonaban a sus parientes a su suerte. Y así, en secreto, los Señores de los Elfos se reunieron e hicieron planes para ayudar a los Pueblos Libres y liberar a la Tierra Media de la tiranía del Señor Oscuro y sus sirvientes.

Poco más ha llegado hasta nosotros de aquellos días que unas pocas anotaciones que los escribas de los Señores de los Elfos dejaron olvidados cuando éstos, tras la definitiva derrota de Sauron, cruzaron las Grandes Aguas para nunca más volver. Y aún estos pocos documentos no son más que simples copias de los auténticos, pues los originales se perdieron hace mucho. Pero antes de la destrucción de los pergaminos élficos en el pavoroso incendio que redujo a cenizas la Gran Biblioteca de Osgiliath, Tar-Karolis III había mandado sacar copias de los originales de mayor valía, copias que serían llevadas más tarde a Ciudad Númenor y fueron el germen de lo que es, actualmente, la Biblioteca de la Universidad Autónoma de Númenor.

Es a Tar-Karolis III y a los sacrificados bibliotecarios que han cuidado de la Biblioteca hasta nuestros días, a quienes debemos agradecer que hoy sepamos lo que pasó en los Días antiguos.


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Próximo Capítulo:

Capítulo 1: La Casa de Fëanor
Donde sabremos del despertar de Sauron tras su derrota a fines de la tercera edad y como los Hijos de Fëanor decidirán crear la Comunidad del Anillo.

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Escrito por: Antonio Salmerón a las 21:18 | 2 Comentarios
 
     
 
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